E-marketing: cuando el bajo costo no es suficiente

La primera impresión -dicen- es lo que cuenta. Pero a la hora de hacer negocios esta regla no funciona. El e-marketing, que tiene las indudables ventajas de requerir escasa inversión, complejidad e infraestructura tecnológica, puede conducirnos también al engaño: lejos de ser una herramienta que, por su novedad, “mágicamente” atraiga a los clientes, su uso demanda la puesta en marcha de una cuidadosa y coherente estrategia de promoción.

Lo cierto es que implementar un sitio Web y enviar e-mails desde una cuenta de correo corporativa con información a los clientes es sencillo y económico. El desafío, difícil de calcular en términos monetarios, es comunicarse en forma certera para así poder obtener los resultados esperados. En otras palabras: desarrollar un verdadero plan de marketing on line.

Usted ya dio el primer paso. Su sitio en Internet es de fácil navegación y, además, informa en forma clara y atractiva sobre el perfil de su empresa, productos, ubicación de sucursales y disponibilidad de servicio posventa.

Una alternativa que no debe desdeñar su plan de posicionamiento on line es dar de alta su página Web en los buscadores de Internet más populares para que los usuarios lleguen a ella sin obstáculos. También es crucial implementar aquellas aplicaciones que brindan información acerca del tráfico y comportamiento de navegación de quienes visitan su sitio web.

El envío de e-mails, sea para comunicar ofertas puntuales o novedades con una cierta periodicidad, no se limita a redactar un mensaje y hacer “clic” en la PC. Para que los correos lleguen a destino y sean efectivos, es preciso elaborar previamente una base de datos de clientes (y también de potenciales clientes) actualizada y segmentada según criterios que orienten sobre sus preferencias. De esa manera, su e-mail no será derivado a la temida carpeta de “spams”.

Sólo mediante un riguroso y profesional trabajo sobre la base de clientes la información -además de estar redactada en forma clara- puede ser relevante para quien la recibe. Este no es un dato menor, dado que la oferta de promociones y descuentos, invitaciones a eventos o cursos de capacitación, propuestas de suscripción e información sobre nuevos productos debe llegar a la persona indicada.

La comunicación en Internet tiene sus propios ritmos: sus mensajes deben ser breves, directos y deben tener un formato cuidado y prolijo.

La coherencia es otro pilar el marketing on line. Para que su campaña no caiga en el vacío, una vez que usted envió numerosos correos a su base de clientes y potenciales usuarios, debe designar a una persona como responsable de recibir las respuestas de los clientes, contestar cada una de las consultas en forma personalizada, actualizar información, derivar los pedidos de productos al área de su compañía que corresponda y efectuar un seguimiento de los resultados.

Esta persona debe tener pleno dominio del uso de herramientas de Internet y de la administración del correo electrónico. Tan importante como lo anterior, es que debe ser capaz de relacionarse y comunicarse a través de los medios digitales.

¿Cuáles son los riesgos del marketing on line? No poder diferenciar su mensaje de la avalancha de spams que inundan diariamente a las casillas de correo o llegar con un mensaje equivocado. ¿Vale la pena entonces correr el riesgo? La simplicidad y el bajo costo de las campañas on line dicen que sí, pero las luces de alerta se encienden sobre la importancia del profesionalismo, la planificación y el respeto por la privacidad de sus clientes.

Fuente: Microsoft