Cómo fomentar la participación ciudadana en línea

No es sencillo lograr una buena participación ciudadana a través de chats, foros de discusión y otros mecanismos interactivos en los portales de las dependencias gubernamentales. Conseguir que la retroalimentación sea cortés, interese a los ciudadanos y produzca resultados es todo un reto.

Fraser Henderson, consultor experto del Reino Unido en participación electrónica, da sus consejos para lograr una participación pública útil y civilizada al mismo tiempo. En su opinión se necesita un administrador que mantenga las discusiones enfocadas en cualquier tipo de consulta y recuerda que facilitar es mejor que moderar. En su opinión, el rol principal de esta persona debe ser:

Reforzar con opiniones positivas los comentarios constructivos.

Recalcar el propósito de la discusión a los nuevos participantes.

Establecer reglas claras como «no realizar ataques personales» y «que las personas se identifiquen con su nombre real».

Hacer que se respeten las reglas establecidas.

Lidiar con las violaciones en privado.

A las personas que participan en línea, aconsejarles que siempre lean su comentario antes de enviarlo.

Evitar el síndrome de la voz más alta, que ponga un límite de dos participaciones por persona.

Coordinar eventos simultáneos en línea y fuera de línea para recordar que del otro lado hay personas.

Por su parte, Kim Patrick Kobsa, presidente y director ejecutivo de Neighborhood America, una empresa que desarrolla software social para negocios y gobierno, aconseja tres puntos en concreto.

Establecer claramente las expectativas ciudadanas.

No se debe ver como un proceso mecánico y derivado de la tecnología, sino como algo participativo y que busca aclarar expectativas y resultados. Cuando un ciudadano entiende cómo se toman en cuenta sus aportaciones y que el proceso está diseñado para dar a elegir entre varias opciones, la calidad de los comentarios sube.

Se puede decir a los ciudadanos: «Díganos lo que piensa» y después ofrecerle opciones claras como: «¿Está de acuerdo y por qué? ¿Está en desacuerdo y por qué? ¿Tiene comentarios que pueden hacer una u otra opción mejor si fuera aprobada? ¿Tiene otros comentarios?».

Estas preguntas promueven la participación ciudadana y crean una experiencia más constructiva.

Modere los comentarios públicos. Piense en términos de las tres C: caracterizar, categorizar y clasificar. Algunos comentarios no son relevantes, pero muchos sí lo son. Resulta muy importante saber cómo aplicar estos criterios.

Piense en obtener resultados. Lo que impulsa la comunicación ciudadana es el deseo de «marcar una diferencia» y «ser escuchado». Por ello, es importante explicar cómo se tomará en cuenta la opinión pública. Sin una respuesta convincente, los ciudadanos tienen poca motivación para ser reflexivos y participar.

Tomado de Política digital, escrito por Edición.